me dejo caer ante tus manos;
acomoda mis alas
y con tu risa enciende una canción.
Hace tiempo me había olvidado reir,
hasta hoy, que tu ríes conmigo.
Cántame tu vida hasta dejarme dormida,
despiértame con el olor de tu comida.
Acurrúcame bajo las sábanas
que agradecida estoy porque esta noche tú cobijes mis sueños.
¿Qué mas puedo pedir
si eres como el río y como el árbol?
Llevas mis piedras hasta el mar y limpias mi aire;
¿Cómo corresponder a tus detalles?