En el profundo vacío te pienso.
Lo intento
y me conecto a ti a pesar del tiempo.
Me pregunto si tú me piensas,
¿en dónde guardaste mi recuerdo?
Has sometido a mi ego
a consolarse con las palabras que quedan en mi memoria,
a quien no confío muchos años
y por eso las escribo en el agua del río.
En el profundo vacío te siento.
O quizá imagino que te siento.
Quiero traer tu presencia a mi presente;
volver a sentir tu aroma, tu vientre.
El sonido de tu voz permanece valiente
y su eco me resuena como cantos de ave.
En el profundo vacío me reconforto de ti,
de mi,
del pedazo de sueño que se nos fue de entre los dedos.

