Te encontraste ahí,
a la mitad del camino.
Miraste a ambos lados,
izquierda y derecha.
No sabía a donde dirigirse fielmente tu corazón.
Te quedaste ahí,
a la mitad del camino.
Miraste arriba,
con los ojos medio abiertos.
La indecisión te hizo quedarte donde estabas
y yo, del otro lado del destino,
me quede con los abrazos que tenía para ti.
No comments:
Post a Comment